Prensa y noticias online, 16 de diciembre de 2004
Tomy Duarte
El viernes día tres de diciembre en la Sala de Exposiciones de la Lonja de Alicante se inauguró una exposición de pintura del artista alicantino Enrique Lledó. Ha sido un reconocimiento muy merecido a los 60 años dedicados a la pintura por parte del Patronato de Cultura que preside D. Pedro Romero a este magnífico pintor. Lledó -nacido en el término municipal de Muchamiel- es un artista singular. Pertenece al grupo de los que viven para la creatividad; su mundo es su familia y su pintura. Hombre sencillo, sincero y honesto, amante de la naturaleza ya que como el mismo dice “nací en el campo”, pertenece a la llamada generación posterior a la “mironiana” que parece imantada por el polo poético provincial que simboliza el alargado campanario de Guadalest, desde que lo descubrió en su adolescencia. Lledó se ha convertido en uno de los más devotos admiradores de la grandiosidad del valle intentando con sus gráciles pinceles desentrañar sus incontables misterios. Lledó, expansivo e inquieto, nunca ha podido estar quieto demasiado tiempo. Siempre que ha podido le ha gustado viajar por la provincia de Alicante. Él necesita confrontarse a la aridez, a la dureza descanada o a la desnuda presencia de la “Sierra de Aitana”, de las tierras yermas y de secano por la que tantas veces paseó y dibujó. En estas tierras ocres, amarillas, blancas, la vegetación tiene siempre algo de embrujo, donde se agradece la sombra, la compañía de un amigo o de un ser querido.
Todas estas vivencias están representadas en la mayoría de sus cuadros como también lo están los coquetos bodegones repletos de naranjas brevas y limones. El fuego de las tierras bravas, encendidas al rojo, lo representa Lledó en sus últimas etapas de un modo misterioso y bello. La temática de las flores, calles y pueblos como Benimantell, Guadalest y retratos componen casi toda la obra artística de este magnífico pintor. La relación que mantiene Lledó con el paisaje alicantino es muy parecida a la que mantienen con el paisaje castellano los escritores del 98. Ese es el matiz que él aporta al abanico de pintura alicantina, por eso está considerado por sus contemporáneos de profesión como un buenísimo pintor. Los amantes de la pintura, tenemos la oportunidad de visitar esta magnífica exposición hasta el nueve de enero.